Todo por la audiencia, pero sin la audiencia

Pablo Iglesias y Jordi Évole han cambiado los papeles. Y lo han hecho tan bien, que no se sabe quién es el político y quién el showman.
El liberalismo es humildad

El liberalismo es humildad porque admite que cada uno de nosotros no somos nadie para entrometernos en los planes de vida ajenos, mucho menos para planificarlos y dirigirlos.
‘La gran apuesta’: confundir causas con consecuencias

Al analizar el trasfondo de la película, nos vemos ante el enésimo intento de reivindicar el papel del Estado como garante de las buenas prácticas en el mercado.
Salir del armario (ideológico)

Se hace necesario, para revertir la charlatanería colectivista, que quienes no comparten su programa salgan del armario ideológico en que les han encerrado.
New Hampshire, paraíso libertario

Por muy poderosas que sean las ideas, los seres humanos necesitamos ver y tocar para de verdad creernos algo.
El fracaso del entrismo liberal

¿Qué opción nos queda si entrar en partidos políticos no funciona? Trabajar de forma individual o mediante organizaciones para tratar de influir en la opinión pública.
Persiguiendo la ruina

El tremendo espectáculo que nos ofrecen nuestros políticos solamente se puede comparar al horror de Gran Hermano VIP.
Blockchain, más allá de bitcoin

Nos encontramos con una manifestación más de cómo una tecnología ofrece soluciones que mejoran la seguridad de la propiedad y el desempeño económico.
La coyuntura española frente a las turbulencias financieras y la incertidumbre política

El elemento político es sin duda la mayor preocupación del entorno nacional, cayendo la inversión extranjera directa en España y los indicadores de confianza.
¿Y qué gobierno (de traca) nos espera?

Somos un país de Quichis, Colaus, Errejones, Carmenas y Pablos Iglesias.